El mercado inmobiliario cambia de ritmo: menos euforia, misma tensión
Como si estuviéramos atrapados en el bucle rítmico y adictivo de Espresso, el arrollador éxito pop de Sabrina Carpenter, el mercado inmobiliario español ha vivido una larga temporada bajo los efectos de un potente subidón de cafeína. Todo iba a mil por hora, con las revoluciones altas y la temperatura al máximo. Las hipotecas se firmaban en tiempo récord y las compraventas se sucedían sin dar un respiro. Sin embargo, cualquier adicto al café sabe que tras la euforia inicial llega un momento en que el efecto se disipa y la taza se enfría.