El silencio de los corderos
El pasado sábado, al filo de las tres de la tarde, un sol de canícula invadía la madrileña calle de Ferraz. Acaba de terminar el Comité Federal del PSOE y la mayoría de los dirigentes territoriales abandonan la sede del partido sin atender a los medios. Únicamente el «barón» crítico, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page sale a pie y se dirige a un local próximo para tomar un refresco con miembros de su delegación. «Presidente, que solo te han dejado», le dice uno de ellos al recapitular la reunión...