Andalucía pone el broche a un matrimonio PP-Vox en separación de bienes
Cómo han cambiado las cosas. Hace dos años, Santiago Abascal ordenó a sus alfiles salir de todos los gobiernos de coalición con el PP en las autonomías. Por un reparto de menores inmigrantes. La ruptura degeneró en bloqueo y el bloqueo... en dos elecciones. Primero, llegó Extremadura; después, Aragón. El resultado: un nuevo intercambio de arras. En el vocabulario voxero: de «sillones».
Más tarde, turno para urnas a donde tocaban: Castilla y León, que se saldó con otra coalición y, por último, Andalucía.