Crítica de Clásica: Las cosas casi siempre en su sitio
Ha vuelto con la Sinfónica -que daba su último concierto de su temporada en el Auditorio Nacional- el israelí Dan Ettinger (1971), un maestro muy curioso pero práctico y eficiente, como hemos podido comprobar de nuevo a lo largo de un concierto constituido por dos obras buen distintas, a las que el músico ha sabido diferenciar a partir de la acentuación, el empleo del rubato, el subrayado rítmico y el impulso. No es un esteta, un exquisito, un soñador; pero sí un director que sabe lo que hace y que se entiende bien con los instrumentistas.