Moncloa redobla la presión al juez Santiago Pedraz
Pedro Sánchez ya fijó su cortafuegos la semana pasada cuando negó cualquier conocimiento de la operación atribuida al ex secretario de organización del PSOE Santos Cerdán y a la exmilitante socialista Leire Díez para torpedear las investigaciones policiales y judiciales que afectan al partido, al Ejecutivo y al propio presidente.
La novedad es que Moncloa empieza ahora a construir un segundo anillo de protección: la idea de que la propia investigación carece de recorrido respecto al presidente.