«Por la mañana amén, por la tarde ron»: el papa prefiere el merengue
Algunos bromeaban, o quizás fantaseaban, con que el santo padre se dejase ver anoche por la ya requete famosa Casita de Bad Bunny, quien daba anoche su quinto concierto en Madrid. Una situación del todo imposible –y no porque al papa Prevost no le vaya el perreo–, pese al don de la ubicuidad que no pocos le atribuyen al pontífice, ya que ambos eventos, la vigilia pre Corpus Christi liderada por el León bueno y la actuación del «Conejo malo» se desarrollaron en paralelo; y ya sabemos que no se puede estar en misa y repicando.