Rayo Vallecano, el orgullo de un barrio
La tarde comenzaba con una ilusión común, la UEFA Conference League. Tras conseguir la salvación a pocas jornadas de terminar la liga, el Rayo Vallecano jugaba la primera final europea de su historia, y el equipo no estaba solo. 11.500 aficionados que tras horas en aviones, autobuses y coches llegaban a Leipzig con el corazón lleno, aunque no estaban solos. Vallecas llenó los bares de Payaso Fofó y la Avenida de la Albufera. Las peñas se organizaron en cortejos improvisados, los balcones colgaban...