Por qué dijo el filósofo Byung Chul-Han: “Es una ilusión pensar que cuanto más activo uno se vuelve, más libre es”
La vida contemporánea parece girar alrededor de una consigna implícita: no detenerse nunca. Agendas llenas, notificaciones constantes, proyectos simultáneos y una sensación permanente de urgencia definen la experiencia cotidiana de millones de personas. Ser productivo se ha convertido en un valor moral. Estar ocupado transmite éxito, compromiso e incluso identidad personal. Quien tiene tiempo libre a menudo siente la necesidad de justificarlo. Dentro de esta situación surge una pregunta incómoda...