Se nota que un matrimonio ha terminado silenciosamente mucho antes de que cualquiera de los dos abandone por lo que pasa en la cocina
No, no es una infidelidad, ni una pelea a gritos, ni siquiera la falta de sexo lo primero que rompe un matrimonio. Muchas veces, lo que de verdad marca el principio del final es algo más sencillo, y eso es dejar de hacerse preguntas de verdad.
Ese momento en el que dos personas siguen compartiendo casa, rutina y cama, pero ya no sienten curiosidad por la vida interior del otro.
El final casi nunca empieza donde imaginamos
Cuando una relación se va consumiendo, lo normal es pensar en el dormitorio.