La ciencia establece qué parte de la personalidad viene establecida desde el nacimiento
¿Por qué algunas personas son impulsivas y otras prudentes? ¿Por qué unos individuos buscan constantemente nuevas experiencias mientras otros prefieren la estabilidad? Estas preguntas han acompañado al pensamiento humano durante siglos y siguen ocupando a psicólogos, genetistas y neurocientíficos.
Aunque solemos atribuir nuestra forma de ser a la educación recibida o a las vivencias personales, la investigación científica ha ido mostrando que la personalidad no surge únicamente de la historia individual.