Cuidar también implica saber parar
Cuidar a una persona adulta mayor suele asumirse como un acto natural, casi automático. Pero en la práctica, es una de las responsabilidades más exigentes —física y emocionalmente— que puede asumir una familia. Y, muchas veces, recae en una sola persona.
En Costa Rica, esa realidad tiene rostro femenino: el 76,1% de las personas cuidadoras son mujeres, según la Encuesta Nacional de Cuidados del INEC.
Detrás de esa cifra hay historias silenciosas de cansancio acumulado, rutinas que...