Charlène de Mónaco recurre al privilegio de blanco con un vestido elegantísimo y mantilla de encajes en la visita del Papa León XIV
El Principado de Mónaco ha sido el escenario emblemático donde Charlène y Alberto de Mónaco han recibido al Papa León XIV. Uno de los momentos más deseados de este fin de semana con una carga simbólica en cada uno de los detalles, como en el estilismo de la monarca. De acuerdo con los códigos de protocolo, se ha enfundado en una estética clásica y sofisticada que ha cautivado a la sociedad.
Como comentamos, la recepción del Papa León se ha convertido en un acontecimiento recibido por todos los ciudadanos de Mónaco.