Cuba: el cerrojo interno que la izquierda de salón se niega a ver
Mientras desde sus cómodos sillones en Ciudad de México o Madrid la progresía latinoamericana disfruta de una copa de vino, intenta explicarle a los cubanos por qué Estados Unidos ha destruido su país. Organizan un «convoy de ayuda» y solidaridad (al gobierno, no a los cubanos), pero gozan de electricidad mientras el país está sumergido en la oscuridad. Hablan con la autoridad que les da la distancia, citando teorías académicas sobre países en los que jamás han tenido que hacer una fila interminable para conseguir comida.