Goteras y humedades en un piso alquilado: la ley obliga al casero a reparar aunque el origen sea de otro vecino o de la comunidad
Una vivienda es mucho más que un espacio físico: es el lugar que se convierte en hogar, donde se construyen rutinas y recuerdos. Sin embargo, incluso ese refugio puede verse amenazado por contratiempos como goteras, filtraciones o humedades. Cuando el inmueble es de nuestra propiedad, no queda otra que asumir estos desperfectos cotidianos. Pero, ¿qué sucede cuando se vive de alquiler?
La legislación es clara en este punto. El artículo 21.1 de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) establece...