Un gobierno fantasma en una campaña clandestina, por Rosa María Palacios
A tres semanas de ir a votar y jugarnos el futuro por los próximos 5 años, la suma de todas las crisis cae sobre el elector. El gobierno está liderado por un anciano que divaga entre sus diálogos con Kant y Hegel y su amistad con un prófugo de la justicia (que él debería estar interesado en capturar); y un conjunto de ministros (no mejores que los congresistas) que transitan entre la tecnocracia de mando medio y el prontuario. En ese precario escenario Balcázar en 28 días ha tenido tres anuncios de primeros ministros.