Belorado, el cuento de nunca acabar
En torno a las diez de la mañana del pasado jueves, los abogados de las exclarisas de Belorado entregaban las llaves del convento a la comisión judicial encargada de materializar el desahucio más mediático de la reciente historia de España. A priori, con este gesto pareciera darse por terminado el serial cismático que protagonizó este grupo de monjas venido a menos cuando decidieron romper con la Iglesia católica, a priori por un arraigo ideológico preconciliar, pero que, tras de sí, bajo la alfombra ocultaba una pseudotrama inmobiliaria.