China emerge del caos del Golfo con un poder energético alternativo
En Occidente se repite como un mantra que la palabra china para "crisis" (危机, wēijī) une "peligro" y "oportunidad". La etimología real es menos romántica, ya que el segundo carácter apunta a "punto de inflexión", pero la confusión nunca ha sido tan profética.
La amenaza tiene nombre propio, con un estrecho clave bloqueado y el barril de crudo que escala mientras medio mundo recalcula. El cambio de rumbo apunta al delta del Yangtsé, se mide en gigavatios-hora y funciona las veinticuatro horas del día.