La ciencia explica por qué sus propios gases no le causan repulsión, pero los de otras personas sí
El olor de los gases corporales puede generar rechazo cuando proviene de otras personas. Sin embargo, ese mismo olor suele resultar menos desagradable cuando procede del propio cuerpo. La ciencia tiene una explicación para este fenómeno.
Investigaciones en psicología señalan que la clave está en el llamado “efecto de la fuente”. Este concepto indica que la reacción ante un olor depende en gran medida de su origen. Si una persona cree que el olor proviene de su propio cuerpo, lo percibe como menos desagradable.