Raúl del Pozo, el último tahúr
El maestro colgó su teléfono de baquelita, como hacía cada viernes al despedirse de Carlos Alsina en 'Más de uno...', pero esta vez ha resultado ser siempre. Ese gesto cotidiano y festivo para la audiencia de Onda Cero -el auricular regresando a su horquilla y la línea apagándose de forma abrupta- resuena hoy como el punto final de una voz irrepetible del periodismo español. En las redacciones aún sobreviven supersticiones de nuestros antecesores, pequeños mitos que circulan como si fueran leyes.