Sánchez no le coge el teléfono a Merz
Hace ya décadas que Henry Kissinger pronunció aquella famosa frase, quejándose de que la Unión Europea no ofrecía una interlocución lo suficientemente clara: «Cuando quiero hablar con Europa, no sé a quién llamar». Ha llovido mucho desde entonces y, especialmente a causa de la crisis de seguridad, no sólo las instituciones europeas se han puesto las pilas, sino que los jefes de gobierno de los países socios europeos están constantemente en contacto e incluso coordinan sus declaraciones prácticamente en tiempo real.