El cambio urgente que no se decreta y cuatro pilares para recuperar el rumbo
Costa Rica afronta un momento decisivo. El país que durante décadas construyó movilidad social sobre la base de educación accesible, salud pública sólida e instituciones confiables, vive hoy un deterioro evidente en la calidad y eficacia de sus servicios públicos. Ese desgaste no es una percepción abstracta; se manifiesta en rezagos educativos persistentes, listas de espera crecientes, comunidades afectadas por la inseguridad y una desconfianza ciudadana que erosiona la legitimidad institucional.