En la última crisis de chips, Ford tuvo parados 45.000 coches en un parking: ya avisa de una nueva tormenta en el horizonte
Tiempos de espera de meses para recibir un coche, fabricantes que empaquetaban sus vehículos cargados de opcionales para venderlos más caros con la promesa de que llegarían antes a sus clientes y un mercado de segunda mano disparado, azuzado por la eterna espera para hacerse con un coche nuevo.
Son ecos de un pasado que está a la vuelta de la esquina, la escasez de chips provocada por la parada de fábricas durante la pandemia de Covid-19, el aumento de la demanda de productos electrónicos...