En solfa: ni una nota de más
En este final de febrero de 2026, las efemérides obligan a que nos detengamos ante tres figuras que, a pesar de los siglos que las separan, comparten la búsqueda de lo esencial, la fascinación por la melancolía y esa capacidad tan difícil de poseer para convertir el silencio en una nota más. Se trata de los 400 años sin el laúd de John Dowland, los 30 sin la mística naturalista de Toru Takemitsu y, sobre todo, el siglo de vida de György Kurtág, un compositor que aún nos acompaña.
El 19 de...