Fuentes Lázaro, In memoriam
Jesús Fuentes Lázaro fue, como diría Antonio Machado, «en el buen sentido de la palabra, bueno». Y no hay definición más justa ni más hermosa para quien hizo de la decencia una costumbre diaria y del servicio público una vocación auténtica. En una época en la que la firmeza suele confundirse con la dureza, él demostró que la bondad no es debilidad, sino carácter. Primer presidente de Castilla-La Mancha, asumió la responsabilidad de dar forma institucional a una tierra que comenzaba a reconocerse a sí misma.