La tecnología desmonta muchos de los tópicos que pesan sobre los mayas
A finales del siglo XX todavía persistía una imagen muy extendida sobre el mundo maya: la de ciudades ceremoniales aisladas, enclavadas en una selva inhóspita incapaz de sostener grandes concentraciones humanas. Se hablaba de centros religiosos rodeados por pequeños asentamientos dispersos, limitados por la pobreza de los suelos tropicales. Aquella idea, que durante décadas rozó la categoría de dogma académico, acaba de quedar definitivamente superada.
La clave del giro está en la tecnología.