Este restaurante catalán atrae a miles de esquiadores por un plato
Un alto en el camino hacia Andorra
En el kilómetro 198 de la carretera N-260, entre las localidades de La Seu d’Urgell y Adrall, se encuentra un restaurante que ha pasado de ser un secreto entre locales a convertirse en un fenómeno gastronómico entre viajeros que se dirigen a Andorra. Cada invierno, su afluencia se dispara, especialmente entre esquiadores y aficionados al turismo rural.
Su nombre no figura en las listas de restaurantes con estrella ni busca competir con propuestas de alta cocina.