La intimidad de Epstein
Hay una parte oscura ahí dentro, algo blando y viscoso, la bestia. Buena parte del esfuerzo vital más sano estriba en revertirlo. Convertir la pulsión de aprovecharnos de los otros en conmoción ante su valor. Este empeño es a veces -también según las modas- ridiculizado como un mecanismo represivo. Los extremos del vicio, sin embargo, son estremecedores. Acaban de detener en Francia a diez hombres de entre 29 y 50 años por violar y agredir sexualmente a un niño de cinco años. Entre los culpables está el propio padre.