Las heridas, cuanto más graves, mejor hay que cerrarlas
Nunca, jamás, los afectados por la tragedia olvidarán los nombres recitados en Huelva. No es esa la responsabilidad de un ministro, de un presidente, de un gobierno. Se trata de convencerles de que se les apoya, se respeta su dolor, en ningún momento se les desprecia o insulta, se les cuenta la verdad y, sí, por supuesto, llegado el caso de demostrarse acciones negligentes, se asumen las responsabilidades
El eco de las tragedias dura años. ¿Cómo desprenderse del recuerdo de la sonrisa de una hija...