"Le echaron por no ducharse": el Estatuto de los Trabajadores valida como procedentes los despidos por falta de higiene
La falta de higiene personal en el trabajo, cuando genera un perjuicio evidente para la convivencia o el desarrollo de la actividad, puede constituir causa legal para un despido disciplinario y procedente. Así lo explica el abogado laboralista Juanma Lorente, quien en sus redes sociales ha detallado cómo el Estatuto de los Trabajadores contempla esta situación, a menudo percibida como un asunto delicado o privado.
La clave jurídica reside en que la consecuencia de la conducta trasciende lo personal...