Ariel Robles: El poeta de las aulas vestido de político
Era esa hora en que el cielo empieza a apagarse, pero al no querer irse con la estrella mayor, el amarillo se impregnó en decenas de banderas. Como si fueran tendido eléctrico, los palos de madera llevaban la cumbia a los pies de quienes las sostenían: políticos ya conocidos y otros que buscan hacerse camino, que aguardaban a Ariel Robles en las afueras del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE).
A pocas cuadras de la Asamblea Legislativa, el pezeteño de 34 años abordó un automóvil al lado de sus padres.