Netflix revive una proeza histórica con un héroe inesperado: pocos conocen su hazaña
-
Rossé Vip Club en Málaga busca comprador: el futuro de la noche pende de un millón
Una epidemia imparable y un viaje a contrarreloj
En 1925, la ciudad de Nome, en Alaska, enfrentó un brote mortal de difteria que ponía en riesgo a toda su población. Las condiciones climáticas impedían cualquier tipo de acceso aéreo o marítimo. Solo había una forma de hacer llegar el suero antitoxina: trineos tirados por perros, recorriendo más de 1.000 kilómetros bajo temperaturas de hasta -50 °C.