¡No entiendo a qué juegan estos descerebrados!
Apoyo plenamente el comentario del señor Mario Valverde, (Cartas, 16 de enero). Él habla de Montes de Oca; yo hablo del Coyol de Alajuela. Cambia el lugar, pero el problema es el mismo… o peor.
En esta carretera, los piques ilegales empiezan a las 11 de la noche y, muchas veces, se extienden hasta las 3 a. m. Hay para escoger. Un par (o varios) de descerebrados que no entienden, o no quieren entender, que en estas comunidades viven niños, adultos mayores y personas enfermas, que despiertan sobresaltadas por el ruido ensordecedor.