Las metáforas las carga el diablo
La prescripción de no airear los problemas internos de una organización sería perfectamente legítima si fuera cierto que en el seno de la misma existen espacios para el debate en profundidad y preferiblemente a calzón quitado. Pero, ¿es esto así en la práctica?
A algunos les abandonan las ideas como a otros, antaño, les abandonaba su desodorante. En el espacio público esto se hace particularmente evidente en tiempos como los actuales, de acentuada penuria discursiva, en los que no son pocos los que...