Bernardo García Infante, el día que dejó de fingir normalidad y encontró su pasión en el golf adaptado
A Bernardo García Infante no le gusta que lo aplaudan antes de tiempo. Tampoco le sirve que lo llamen “ejemplo de vida”. No juega para inspirar a nadie ni para tranquilizar conciencias ajenas. Juega porque el golf —ese deporte a veces ingrato, silencioso y cruelmente honesto— fue el primer lugar donde dejó de fingir que su cuerpo no había cambiado.Hoy es golfista adaptado profesional, dedicado de tiempo completo desde 2024 y uno de los principales impulsores del golf adaptado en México. Pero su historia no comienza en un campo de golf...