El placer de cotillear casas, de entretenimiento a síntoma: “No te lo puedes permitir ni en sueños, pero lo consumes igual"
Mirar casas es, en este contexto, una forma de sustitución simbólica: un modo de imaginar aquello que no se tiene y que se ha vuelto inalcanzable. A través de la pantalla del teléfono proyectamos otra domesticidad
Contra el virus de los bloques cebra: manual de buena arquitectura para nuestras casas
“Hola, soy Juan Travesedo de Juvilma Inmobiliaria y hoy vamos a ver un piso de 160 m² en pleno cogollo del barrio de Salamanca por tan solo 2.199.000 €”. Ya sea por el precio desorbitado...