Mauricio Cruz: de Acosta para el mundo
Mauricio llegó puntual a la sesión de fotos de nuestra portada de enero. Venía con un dolor de espalda que casi no le permitía caminar. Lo mencionó apenas entró, como un dato necesario para explicar por qué se movía con cautela. Pero en cuanto empezó el trabajo la concentración le ganó al malestar. Cada pose, cada ajuste, cada minuto frente a cámara lo enfrentó con aquél desafío físico, y aun así se mantuvo entregado.
Ese equilibrio entre fragilidad y determinación es parte de su esencia.