El mundo después del 3 de enero
La Historia no siempre avanza mediante grandes declaraciones formales o tratados solemnes. A veces lo hace a través de acontecimientos concretos que, con el paso del tiempo, se revelan como puntos de inflexión. Ocurrió en 1945 con Yalta, cuando se repartió el mundo surgido de la Segunda Guerra Mundial; ocurrió en 1989 con la caída del Muro de Berlín; ocurrió en 1991 con la disolución de la Unión Soviética.