El régimen iraní renuncia al diálogo y reprime con dureza la protestas
Consciente de la gravedad de la situación y a pesar de la autocrítica del presidente Pezheskián, el régimen iraní ha optado por emplearse con toda dureza a fin de contener una protesta que supera ya los diez días. Al menos 36 personas, entre ellas dos miembros de las fuerzas de seguridad, han muerto en las concentraciones registradas en las calles de las ciudades iraníes desde que comenzara la revuelta, que se inició como una huelga de comerciantes del Gran Bazar de Teherán, pero que ha adquirido...