Guinda a Zorann Petrovici, por su libro sobre el papel de Alfonso XIII en la Primera Guerra Mundial
España permaneció oficialmente neutral durante la guerra que entre 1914 y 1918 enfrentó a las potencias centrales y sus aliados -Alemania, Austria-Hungría y Turquía- con los países aliados de la Triple Entente -Francia, Reino Unido, Rusia-.
Alfonso XIII aprovechó esa posición neutral para ejercer una destaca labor humanitaria. El rey estableció en el Palacio Real de Madrid una Oficina de la Guerra Europea, que hizo gestiones en favor de numerosos prisioneros de guerra de todos los contendientes.