Girona - Real Madrid (0-3): El líder se pone muy serio
Pudo ser un desastre. Un partido que empieza con un rival entusiasmado, empujado por su público y atacando sin descanso. Un remate que se va alto por poco, otro remate que acaba en el palo . Un entrenador, Ancelotti, indignado con uno de sus futbolistas, que masculla: «No entendía una mierda», después de haberle dado una instrucción. Y, además, el recuerdo de la última vez que el Real Madrid estuvo en Girona, los cuatro goles en contra... Fueron cuatro minutos que pudieron ser un desastre.
Carlo Ancelotti, además, había inventado.