Juanma Lorente, abogado laboralista, advierte sobre las pausas en el trabajo: "Es posible que creas que estás haciendo horas extra cuando no las estás haciendo"
Extender la presencia en el puesto de trabajo durante quince, veinte o treinta minutos al finalizar el turno habitual es una práctica extendida entre miles de empleados. Sin embargo, prolongar la jornada diaria no implica automáticamente que esas fracciones de tiempo deban contabilizarse como horas extraordinarias ni que generen un derecho a compensación económica.
La confusión en torno a la naturaleza del tiempo de descanso genera constantes interpretaciones erróneas en el ámbito laboral.