Menos ideología, más paciente
Hay debates que envejecen mal. El de la sanidad española parece uno de ellos. Con frecuencia discutimos sobre quién presta la asistencia antes de preguntarnos cómo mejorarla. Esa cuestión se convierte en identitaria cuando debería ser, sencillamente, un planteamiento de eficacia.
Mientras tanto, la población envejece, aumentan las enfermedades crónicas, faltan profesionales en determinadas especialidades y las listas de espera continúan creciendo.
No deberíamos debatir qué modelo...