¿Agua potable con una botella y cera de soja? La joven inventora que asombra al mundo con su purificador solar de bajo coste: "Empecé a pensar que tal vez había una solución"
El punto de partida de este invento fue una simple advertencia. Cuando Rachel Brouwer tenía solo 11 años, durante una excursión escolar, observó un cartel con el mensaje: “Precaución, no beber. La fuente de agua está contaminada”. Este aviso, lejos de ser ignorado, despertó en ella la inquietud por resolver un problema global de acceso al agua potable, una crisis que, según datos de 2025 de la OMS y UNICEF, afecta a 2.100 millones de personas. Como Brouwer señaló en una entrevista: "Empecé a pensar que tal vez había una solución para esto".