Dos Españas
La marcha del Papa desde Madrid y su posterior llegada a Barcelona ha vuelto a activar una vieja imagen recurrente en el imaginario español: la idea de las “dos Españas”. El contraste entre ambas ciudades ha sido presentado, una vez más, como la oposición entre una España cálida, vivaz y participativa, y otra más abúlica, impasible y distante. En Madrid, las calles llenas, los aplausos y la implicación popular fueron interpretados por muchos como una expresión de entusiasmo colectivo y cercanía emocional.