Pollo al horno: el detalle que cambia todo el sabor sin que lo notes
Una receta tradicional que nunca falla
El éxito de este plato reside en su equilibrio. Por un lado, el pollo aporta proteínas de alta calidad. Por otro, las patatas y las cebollitas absorben los jugos del asado, creando una guarnición que prácticamente se cocina sola.
El limón introduce un matiz ácido que contrasta con la grasa natural del pollo, logrando un resultado más ligero y aromático. Este toque cítrico no solo mejora el sabor, sino que también contribuye a que la carne quede más tierna.