Kevin Cabezas tomó una decisión radical para poner fin al dolor que lo perseguía
La carrera de un futbolista suele medirse en goles, asistencias o títulos, pero para Kevin Cabezas, el último año y medio se resumía en dolor y resistencia.
Tras su salida de Liga Deportiva Alajuelense y un paso por Sarchí, el volante de 26 años llegó al Municipal Liberia con la ilusión de recuperar el protagonismo perdido tras una gravísima fractura de tibia y peroné.
Le había quedado una secuela extraña, un problema en los dedos, porque se le encogían formando garra. Eso se asoció...