Juan Luis Guerra toma el Estadio Cibao y lo llena de buena música
Este artículo fue publicado originalmente en El Día.
Santiago.-La noche cayó sobre Santiago y el Estadio Cibao, acostumbrado al estruendo de los bates y al polvo de los jugadores, cambió la pelota por guitarras, congas y saxofones. Durante dos días, el templo del béisbol fue territorio exclusivo de la música. Y allí, ante más de 19,000 personas cada noche, Juan Luis Guerra y su inseparable 4.40 escribieron una página memorable para el Cibao.
Pasadas las nueve, el espigado artista...