El corsé que salvó a una reina
El 2 de febrero de 1852 la reina Isabel II acudía a la basílica de Atocha a los que se conocía como «misa de parida» para presentar a su hija la infanta Isabel de Borbón, conocida popularmente como «La Chata» cómo acto de agradecimiento, ya que había perdido a los anteriores vástagos. La reina tenía 21 años y sólo había pasado un mes y medio del alumbramiento tiempo suficiente para la soberana para recuperar la cintura de avispa gracias a un corsé de ballenas. En las concurridas galerías del Palacio Real...