Cataluña: fin del chiste
Al concejal de un pueblo de Tarragona que en 2008 publicó «una broma» en su blog con el famoso «apadrina un niño extremeño» lo absolvió la Justicia del delito de ultraje a la nación. Años después, un tribunal consideró libertad de expresión el supuesto cartel que señalaba que el PIB catalán se utilizaba como donación a aquellos niños. La triste ironía del concejal acaba de perder toda la gracia. Cataluña se baja del Unicef nacional, del Cáritas de la patria. Porque este tipo de ayudas, ya saben, son una ordinariez.