Trump antepone la seguridad y el petróleo a la democracia
Por ahora, Washington no habla de democracia. Habla de control. De petróleo. De seguridad. Y de poder. La caída de Nicolás Maduro, capturado en una operación quirúrgica que la Casa Blanca insiste en presentar como una acción policial contra un "narcotraficante" y no como un cambio de régimen, ha abierto un nuevo capítulo en la relación entre Estados Unidos y Venezuela. Un capítulo que lleva la firma inequívoca de Donald Trump, y que redefine las prioridades de la política exterior estadounidense en el hemisferio occidental.